VIAJES

Partiremos de Valencia el 01 de Septiembre del 2.001, probablemente con más calor del que nos gustaría en busca del fresco del Himalaya, para lo que habrá que hacer escala en Nueva Delhi y continuar hasta Katmandú (1.331 m.), capital del Nepal.

Llegaremos, por tanto, al Himalaya en el postmonzón.

MARCHA DE APROXIMACIÓN

Los primeros días tendremos que pasarlos en Katmandú solucionando las Interminables gestiones oficiales que deben de preceder obligatoriamente a cualquier intento de ascensión de una de estas montañas, buceando en los entresijos de la burocracia nepalí, y no teniendo ninguna prisa, su concepto del tiempo es sustancialmente diferente. Habrá, por tanto, que confirmar permisos, tramitar permisos de acceso a China, alquilar material, comprar alimentos para 45 días, negociar con los sherpas para determinar su salario y el equipo que hemos de proporcionarles, contratar camiones para transportar todos nuestros enseres y materiales hasta la aldea donde iniciaremos nuestra marcha de aproximación, etc.

Con todo nuestro material, más lo adquirido en Katmandú y, una vez clasificado y controlado en bidones de plástico debidamente enumerados, saldremos en dirección a Kodarí, último punto habitado entre la frontera nepalotibetana. Cruzando el Puente de la Amistad, se alcanza la frontera. Después de un largo viaje en autobús llegaremos a Nyalam, primer pueblo tibetano que pisaremos, donde
pernoctaremos y empezaremos la aclimatación, ya que se encuentra a una altura de 3.600 m.

A partir de aquí, y en camiones todoterreno, continuaremos hasta el conocido como Campo Base Chino (4.800 m.). En este punto es probable que pasemos de dos a tres días fortaleciendo nuestra aclimatación antes de iniciar nuestro viaje, ya a pie y en compañía de yaks para el transporte de nuestros equipos, hasta el Campo Base Avanzado (5.400 m.).

Cuando estemos en el Campo Base Avanzado habremos salvado un desnivel de 4.100 m. aproximadamente, respecto de Katmandú.

Todo este recorrido, por sí sólo, es ya toda una experiencia, surcaremos valles en los que se esconden pequeñas poblaciones habitadas por Coolies, hombres cargados de historias, costumbres y vivencias sorprendentes para nosotros los occidentales.

Llegados al Campo Base, comenzará la verdadera historia de nuestra expedición, nos quedará que montar y aprovisionar los distintos campamentos intermedios que nos ayudarán a conseguir la cumbre.